El 1er pronóstico para el Mundial 2010
En vistas de la proximidad de un acontecimiento de magnitud mundial como la copa del mundo de Sudáfrica 2010, no está demás hacer algunas observaciones:
Primero. El mundo entero lo estará siguiendo muy de cerca por los próximos 30 días que dura la competición. La mayoría por televisión y los más afortunados en vivo y en directo.
Segundo. Seguramente, reuniones, parrilladas (bbq’s) y almuerzos serán organizados alrededor de algunos de los partidos más importantes. Más de uno pedirá permiso en el trabajo, para llegar un poco tarde o para no llegar del todo, si su selección juega en día laboral. Algunos dejarán de congregarse el domingo, si su equipo juega en horarios matutinos, otros harán de sus salas, una tienda de campaña para mirar los 2 ó 3 partidos que se transmitirán algunos días.
Con seguridad, goles y jugadas serán celebradas con una cantidad de saltos, gritos y abrazos. Y si hablamos de dinero, con certeza algunos dólares serán invertidos o más bien gastados en la compra de bebidas alcohólicas y otros en la adquisición de un televisor de 52’, para hace de esos momentos, experiencias inolvidables. En fin, la atención de muchos estará centrada en los partidos, resultados, incidentes y la emoción irá en aumento a medida que la gran final se acerque.
Ante esta realidad y la demostración tan apasionada por un deporte, nos tenemos que plantear una interrogante…Si un hombre es capaz de poner tanto amor y DEVOCIÓN por un deporte, hacer tantos ajustes y sacrificios con tal de estar sentado frente a una pantalla de televisión y CONSAGRARSE de cuerpo entero a SU PASIÓN, ¿Cuánta DEVOCIÓN, CONSAGRACIÓN Y PASIÓN, esperará Dios de sus hijos hacia El? Si las personas pueden entregarse con tanta dedicación y ponen sus emociones a disposición de algo tan irrelevante como un deporte y un evento que solo dura 30 días y no tiene ningún efecto benéfico en su vida personal, ¿Cómo pudiéramos justificar una entrega inconstante y una devoción fragmentada hacia Dios ,entendiendo el efecto que esto traerá a nuestras vidas?
Basta hacer eco a la respuesta que el Señor Jesus le dió a un escriba en Marcos 12:30 cuando dijo: “ Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” En otras palabras, Jesús lo quiere todo o nada. Que el mundial de futbol sea un termómetro para muchos de nosotros y podamos medir si nuestra pasión por Dios excede la pasión que el mundo tiene por sus deleites. Tu eres el comentarista. Prende la tele.
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