Un Abel moderno

El comercio de hoy en día se ha caracterizado por la elaboración de productos y servicios que buscan hacer la vida de las personas, una vida más fácil y ajena de esfuerzos. Mientras menos trabajo demande, será bienvenido, mientras más fácil sea, mejor.
 
Seguramente, un hombre con el perfil de Abel, no encajaría en nuestra cultura que busca lo más fácil y con el menor esfuerzo posible. Abel entendía, que todo en la vida requiere una dosis de esfuerzo y sacrificio. Desde una buena relación con Dios, un buen matrimonio, una carrera universitaria, una familia, un negocio, prosperidad financiera y el éxito en cualquier arena de la vida, demandará la dedicación y el sudor de los hombres.
 
Es por eso que “… Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín…” (Hebreos 11:4) Recuerda que siempre habrá quienes den mucho y otros que den poco. Pero entendiendo que Dios honra la fe y el sacrificio, no te rindas, porque todo lo “que el hombre sembrare, eso mismo segará” (Gálatas 6:7).
 
Por eso,  en cualquier ámbito de la vida donde hayas invertido tus energías y sacrificio, serás recompensado, como una evidencia que aun en tiempos modernos, todavía hay gente como Abel.