Un Hombre sin Vergüenza
Lo que no goza del consenso general, nunca será popular y mucho menos bienvenido. Los hombres tratarán de moldearse al común denominador de la sociedad para no ser señalados ni avergonzados.
El evangelio de Jesucristo se ha convertido en el icono antagónico de este mundo. Hoy en día, hace falta una doble dosis de coraje para proclamar lo que creemos, en cualquier circunstancia y delante de quien sea.
Los hombres de hoy vamos a necesitar despojarnos de toda intimidación y vergüenza para anunciar que Jesucristo es el único camino al Padre y que no hay salvación fuera de Él. Tal vez no encuentres aliados cuando te decidas por Dios. Pablo tampoco la tenia, por eso dijo sin temor “no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para salvación…” (Romanos 1:16). Hombre, no tengas vergüenza, porque Dios tampoco se avergonzará de ti para honrarte y defenderte.
|