Hombre: ¡Nunca es tarde!Es sabido, que Ray Kroc, el conocido fundador de las franquicias McDonalds, llegó a convertirse en un millonario a la edad de 55 años. Etapa en la que muchos hombres empiezan a cerrar las cortinas de sus vidas, oscureciendo así, toda esperanza de alcanzar lo que nunca alcanzaron. El rey Salomón se anticipo a esta tendencia y proclamó que “aun hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos,” (Eclesiastés 9:4). Caleb, a la edad de 85 años conservó intacto su anhelo por recibir lo que Dios le había prometido 45 años antes, y fue ese ímpetu, que lo llevó a obtener y disfrutar lo que Dios tenia para El. Sin importar los fracasos a cuestas y el tiempo perdido, nunca será tarde para emprender el legitimo anhelo por nuestro bienestar, y mejor aun si esto es lo que Dios ha prometido en su palabra. Permite que los años vividos y las experiencias pasadas jueguen a tu favor de cara a tu futuro. Hay mucho por hacer, mucho que ganar, lugares por conquistar, Hombre… ¡Nunca es tarde! |