NIÑO vs. HOMBRE

El Apóstol Pablo les dijo a los Corintios que “cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño”. (1 Corintios13:11)

De todas las verdades que se desprenden de tan contundente declaración, la más importante sin duda es que, crecer y madurar vienen como resultado de una decisión personal. Y la urgencia de esta decisión reside en los beneficios que se desatarán. Todos sabemos que la madurez y el crecimiento traen consigo responsabilidades, pero también privilegios. En esta misma línea de pensamiento Pablo les decía a los Gálatas que mientras el heredero es un niño, en nada difería de un esclavo, porque no esta listo para recibir su herencia, por más que esta le corresponda (Gálatas 4:1).

Estoy seguro que hay una herencia para cada persona, que será otorgada a medida que crezcamos en Dios. Decídete a crecer, dejemos las cosas de niños y disfrutemos la abundancia que está reservada para el HOMBRE.