“Seré un amigo para ganar un amigo”

“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17).

Los tiempos antiguos, aunque ajenos de los beneficios de avances tecnológicos y científicos de hoy, proveían espacio y tiempo, para que los seres humanos se relacionaran de una manera más permanente y por ende saludables. Relaciones, que iban desde las parejas, los hijos, vecinos, compañeros de trabajo y amigos. El rey Salomón concluyo que es mejor tener un amigo, que estar solo. Los hombres de esta sociedad han optado por aislarse y encerrarse en sus propios universos, por la desconfianza que estos tiempos han engendrado. Sin entender que no es más que una artimaña del enemigo para que los hombres no procuren relacionarse para hacer y ganar amigos. Amistades que traerán beneficios recíprocos.

Es por eso que en este tiempo debemos aprender a identificar y buscar esas personas que Dios habrá colocado cerca de nosotros para que sean un apoyo y ayuda en tiempos de angustia. Un favor, un consejo, una palabra de ánimo y aun una palabra de Dios podrán venir a través de ese amigo que estará a nuestro lado en momentos difíciles. Provoquemos, establezcamos y cuidemos de buenas amistades, por que el amigo será “como un hermano en tiempo de angustia.”