De Vuelta Al ManĂ¡

Josue 5:11-12. La Palabra dice que en los últimos días el evangelio sería predicado por testimonio a las naciones, esto quiere decir que el evangelio va a ser demostrado con hechos y que nosotros vamos predicar, no un Cristo histórico, sino un Dios que acaba de abrir los ojos de los ciegos, acaba de libertar los oprimidos y acaba de levantar al paralítico, porque es algo que estamos viviendo día a día.
 
Esta generación postrera verá el vino añejo, el vino de bendición, el vino de milagros, el vino de lo sobrenatural;  pues el mejor vino se guarda para el final de la fiesta, por eso es tan imprescindible aprender la lección del maná en el desierto.
 
El pueblo del Señor estaba padeciendo hambre en el desierto, clamaron a Dios y sobrenaturalmente El Padre celestial comienza a proveer pan del cielo.  Es bueno que entiendas que al Dios que servimos sabe tender mesa en el desierto, que sin importar cual sea tu necesidad El puede  proveer sanidad, liberación y milagros.
 
Ningún Dios de los filisteos o de los amorreos puede  hacer lo que hace nuestro Dios!.
 
Dios abre los cielos, derrama el maná, y todos los días al amanecer el pueblo salía de sus tiendas para ver que el milagro los estaba esperando.
 
En el nuevo testamento  Jesús revela que no solo de pan viviría el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios, y de la misma manera que el maná caía en el desierto así todos los días el Señor quiere hacer un milagro en la vida de cada uno de Sus hijos.
 
En Deuteronomio 8:3 dice: “Te afligió, te hizo tener hambre y te sustentó con maná”. Esto nos indica que si tenemos hambre de ver milagros hoy, de ver lo sobrenatural, es algo que viene de Dios, y lo hace para hacer llover mana del cielo a nuestro favor.
 
“Los que están hambrientos serán saciados” Dios quiere que le anhelemos, que lo busquemos, que lo deseemos; pues no puede darnos algo que no hayamos anhelado.  
 
 
Deuteronomio 8:3 continúa diciendo “Comida que ni tú ni tus padres habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre”.
 
En otras palabras Dios no solo hacía llover el maná para saciarles el hambre natural, sino también para demostrarle que El podía darle milagros todos los días de sus vidas.
 
Yo he venido a decirte en el nombre de Jesús; se acerca una generación que diariamente verá lo sobrenatural acontecer sobre la tierra.
Estos postreros días seguirán siendo tiempos difíciles, serán el escenario para que Dios pueda hacer grandes milagros.
 
El volverá a sacar agua de la roca y hará llover maná del cielo, y volverá a sanar,  a libertar y a hacer grandes milagros. La gente que necesita de Cristo verá un Cristo vivo.
 
Dios es el mismo ayer, hoy,  mañana y por los siglos de los siglos.  Lo que hizo ayer lo puede hacer hoy;  el problema es que estamos más enfocados en el pan que sacia eL hambre, que en la Palabra que transforma. Hoy te digo que tu tienes que estar más interesado en buscar el milagro de Dios que el pan diario.
 
La gran mayoría de cristianos se la pasan todo trabajando, tratando de buscar tres pesos más; y una de las razones por la que el hombre actúa así es porque en los pulpitos se predica que bendición es tener más cosa materiales. Nos hemos vuelto una iglesia  que ha perdido lo sobrenatural, porque tenemos una hambre excesiva de lo natural.
 
Nuestra mente está ocupada en pago de cuentas, cuando debería estar puesta en ver a Dios obrando diariamente en todas las áreas de nuestras vidas; haciendo milagros, maravillas y grandes prodigios sobre nuestra generación.

Servicio - 03/06/13 Servicio - 03/06/13 Servicio - 03/06/13 Servicio - 03/06/13 Servicio - 03/06/13